- ¿Qué quieres?
- Quiero que me mires a los ojos y me digas lo que quiero oír
- Está bien: te quiero
- Ahora quiero que me vuelvas a mirar, pero esta vez no me digas lo que quiero oír, sino lo que sientes.
- ¿Que te diga lo que siento? Que te amo, que eres mi vida, el Sol que me ilumina. Y seguiría con un millón de cosas más, pero el tiempo pasa demasiado rápido como para malgastarlo diciendo cosas que ya sabes. En vez de repetírtelo siempre, disfrutemos. Hagamos miles de recuerdos. Creemos nuestra historia. Porque no hay un yo sin un tú
No hay comentarios:
Publicar un comentario